ENFRENTANDO LA IMAGEN QUEBRANTADA


Glen y Greg parecían mundos opuestos. Glen, activista gay, se guiaba por la ira hacia la iglesia o cualquier persona cuya verdad amenazara su homosexualidad.

Por otro lado, Greg siempre tenía una sonrisa en el rostro, siendo un ministro Pentecostal agradable que aparentemente adoptó la misma verdad que enfurecía a Glen. Pero el compromiso que tenía Greg con la verdad no lo eximía de tener una profunda adicción por la pornografía. Su pecado devoró su matrimonio y la imagen santa que él buscaba proyectar como pastor.

Dios reveló Su misericordia a ambos hombres y los liberó para que enfrentaran su quebrantamiento. Para Glen, esta misericordia comenzó a irrumpir en su vida cuando él y sus compañeros activistas se dirigieron a una iglesia de Londres que patrocinaba a Aguas Vivas. Ellos interrumpieron el culto dominical allí durante dos semanas seguidas, protestando airadamente y con mucho ruido contra lo que ellos percibían que era el odio de esa iglesia hacia los homosexuales.

La iglesia respondió con amor, una gracia bondadosa que desafió las suposiciones de Glen. Meses después, él regresó a la iglesia en una búsqueda personal de ese amor. Dicho amor lo invitaba a examinar el verdadero quebrantamiento de su vida. El asistió al programa de Aguas Vivas, donde encontró el apoyo necesario para dejar de un lado su identidad gay y descubrió la verdad de cómo Dios lo veía. Él es ahora un esposo y padre felizmente casado.

Greg también necesitaba dejar de un lado una falsa identidad. Él necesitaba la gracia para abandonar su imagen proyectada de integridad y enfrentar el quebrantamiento que en realidad tenía. A través de un consejero, y luego con un grupo de apoyo para hombres, Greg se atrevió a aceptar que él como líder también era un pecador capaz de engañar y destruir. Tuvo que preguntarse con honestidad ¿Qué me importa más, la verdadera integridad o la apariencia de tenerla?

Para ambos hombres, la libertad para hacer realidad el diseño de Dios en sus vidas implicaba hacerse un examen honesto para examinar cuán quebrantados estaban realmente. Lo mismo sucede con nosotros. Sólo tratando con honestidad con la vergüenza, el pecado y las heridas que ocultan la imagen de Dios en nosotros es que comenzamos a salir de nuestro quebrantamiento. La obra maestra original anhela ser revelada. Con Jesús como nuestro guía, nos atrevemos a quitar las capas que esconden el verdadero diseño. Eso es fundamental para convertirnos en verdaderos regalos para otras personas, fortalecidos en nuestra debilidad para amar bien.

Dios llamó a Adán y a Eva a cuidar juntos del jardín. La única condición de su reinado era que no comieran del árbol del conocimiento del bien y del mal (Génesis 2:16-17). Su libertad dependía de que vivieran sin el fruto de ese árbol, pero la desobediencia esclavizó su libertad para amar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

12 Pasos para Superar la Masturbación

¡Obtén audios y presentaciones Capacitación en Restauración 5-10 de Febrero!

Escuela de Restauración: Modalidad Presencial y a Distancia